abogados juridicos

Thursday, July 13, 2006

EL DEBITO CONYUGAL Y SU INCUMPLIMIENTO CULPOSO

Planteo del asunto

Son conocidas, por el avezado lector de nuestro afamado sitio, las dificultades que ha acarreado en el derecho comparado la regulación del instituto del débito conyugal. Sabido también es, que la legislación local ha puesto un manto de olvido sobre una problemática que aqueja a más de un hogar nacional. Si bien es cierto que, en principio, el tema que nos ocupa parece interesarle más al derecho de familia que al resto de las especialidades, no menos cierto es que nunca, hasta este artículo, se ha intentado un análisis del mismo desde el derecho Civil y, mucho menos, desde elPenal.
Alternativas de discusión
Antes de adentrarnos en el análisis de los diferentes enfoques que este artículo propone, debemos sentar un criterio básico común, sobre el cual edificar todo el derrotero doctrinario. Es harto conocido que en las relaciones humanas y, más precisamente, en las relaciones de pareja, existen ciertos deberes que cada uno de los involucrados debe atender* (*esta palabra resulta por demás ilustrativa), en pos del sostenimiento de dichas relaciones. Demás esta decir que los deberes que impone una relación amistosa difieren mucho de los propiciados por una amorosa, y estas diferencias hacen que su regulación deba ser más específica. Por ello, y en honor a la brevedad, intentaremos aquí una definición del instituto que nos ocupa; y así, a vuelo de pájaro, podemos decir que el débito conyugal es la obligación de carácter bilateral, propia de una relación matrimonial, que impone a cada uno de los cónyuges una prestación de tipo carnal, con una periodicidad a convenir. A partir de esta definición, podemos introducirnos en la hipótesis de este trabajo, cual es, la demostración de la imperiosa necesidad de que el derecho Civil y el derecho Penal regulen esta cuestión.-
Actuación del derecho Penal
Concretamente, se trata de la regulación que esta temática merece en esta rama del derecho. Y así es, ya que no existe en nuestro vinculante Código Penal, una figura típica que condena la conducta que se describe. Así las cosas, la reforma que se impone debería introducir un artículo que rece lo siguiente: Será penado con prisíon de 1 a 3 años el que, a sabiendas y con intención de provocar un daño psiquico o un desprestigio social, incumpliere con los deberes carnales propios de toda relación matrimonial. No obstante ello, a lo que consideramos debería apuntarse, es al castigo de quienes provocan dichos daños por imprudencia o por negligencia. Dicho esto, a renglón seguido debiera constar: La pena será de 5 a 10 años si la conducta descripta en el párrafo anterior fuera comentida por imprudencia o negligencia.-
Sabemos que más de un penalista se estará arrancando los pelos al ver que una figura culposa es sancionada con mayor severidad que su correlato doloso. Sin embargo, a poco que se lo vea, la razón de ser de esta agravante radica en la incompetencia y peligrosidad manifestada por el delincuente que ni siquiera toma conocimiento de que está descuidando su quintita* (* la sustitución, poco felíz, es utilizada por parte de la doctrina. Véase Elichanarai, Mariano "Lo importante de que la quintita esté bien regada y el derecho comparado").-
Actuación del derecho Civil
Lo dicho anteriormente, vale también para la rama civil, puesto que la culpabilidad del sujeto estará por demás probada. Aquí, dicha conducta será pasible de una indemnización, la cual solo será suceptible de ser satisfecha en dinero, ya que se estaría incumpliendo una obligación de dar (do ut des).
Conclusión
Todo lo dicho vale para establecer un criterio de validez para la actuación jurisdiccional en un sentido bien direccionado, es decir, se deberá perseguir con saña a estos infractores. Esto evitará que muchos de nuestros ciudadanos porten una insatifacción manifiesta en sus rostros, lo que trasuntaría en una dificultad para el trato con sus semejantes. Quizás no sea la solución aplicar penas a estos sujetos, ya que el fin que se persigue (el cumplimiento de sus deberes), no se vería satisfecho. Para ello, la propuesta consiste en la creación de un cuerpo de cumplidores ad hoc, quienes se encargarán de suplir la ausencia del condenado. A tal fin, este sitio-web procederá a realizar, en los proximos dias, una convocatoria de jóvenes abogados deseosos de pertenecer a esta fuerza.
por Emile Morguis

0 Comments:

Post a Comment

<< Home